Algo así no puede ser sano.

14 ene. 2010

Me gustaría mantener un rato la seriedad. Resulta que mi querida mascota, falleció el pasado día 7 de Enero. El susodicho animal, una enorme hembra de hamster dorado, de nombre Saber-Arturia Pendragón Méndez (apodada cariñosamente como "Hamster"), vivió dos largos años, en los que no le faltó de nada, lamentablemente vió su final a comienzos de este año. Lo único que me da pena es que la pobre sufrió mucho, desde que empezó a encontrarse mal el día 5.

Saber-Arturia, we will rock you.

Fue una buena compañera, dentro de las posibilidades de un roedor.

Y es que, desde hace muchísimos años, ni idea cuantos, siempre he tenido mascotas. Ya hayan sido gatos, conejos, trilobites, pollos, bégimos, molboles, limos, figuras hentai de PVC, tomates letales o ratones, siempre me he llevado mejor con los animales que con la escoria humana las personas.
Además, es por eso por lo que no debo dejar que la muerte de Saber me obsesione. Por otro lado, me enorgullece decir que, efectívamente, tengo un nuevo amigo.

Se trata de mi nuevo y todopoderoso hamster imaginario.

Mi hamster imaginario, saludando con una sonrisa a la cámara.

Mi hamster imaginario es genial. Le pondré el nombre más japonés, más largo y más raro posible. Actualmente, estoy entre "Higurashi Black Hamster Shootin' Star" y "Mobile Suit Tengen Toppa Gurren Hamster". Ambos nombres son geniales, y tendré que plantearmelo seriamente.

Mi hamster imaginario, jugando a Touhou.

Juas. ÉL es capaz de hacer cualquier cosa. Incluído patearte el trasero y mandarte a la mierda ciento veintiocho veces antes de que puedas darte cuenta de que no le preparaste su comida favorita: planchas de titanio crujientes, salteadas con ralladuras de queso brie, acompañadas de un refrescante vaso de plomo fundido con dos cucharadas de azúcar.
Además, aunque no lo parezca, es un animal muy servicial:

Mi hamster imaginario, haciéndome la comida.

Y no se puede negar que el hamster imaginario es especímen muy bien educado, refinado, y con gustos superiores a la media española.

 
Mi hamster imaginario, en su cuarto, tumbado en su cama, leyendo plácidamente, escuchando algo de post-rock japonés, mientras nos saluda con un gesto de aprovación con el pulgar.

No obstante, es también todo un atleta. Un hamster imaginario es capaz de correr unos 1.902.945.783 km diarios. Posee una resistencia física igualable a un Mobile Suit, una potencia muscular superior a Godzila, una velocidad que triplica a la de Usain Bolt, y una flexibilidad mucho mayor que la de aquel hombre que se podía hacer felaciones a sí mismo.

La nueva rueda que encargué para mi hamster imaginario.

También hay que sumarle el hecho de que sea un gamer veterano. Entre sus favoritos se encuentran juegos en los que demuestra una habilidad innata, como Touhou o Guitar Hero.

¿Dragonforce? Una canción lenta, fácil y aburrida para mi hamster imaginario.

También es seguidor de sagas como son Golden Sun, Soul Calibur y Suikoden, entre otras. Su especialidad son los juegos de lucha, ya que todos los hamsters imaginarios son fieles discípulos de Chuck Norris, y son capaces de romper camiones de hormigón de cuatro en cuatro con una sola patada giratoria.

Una muestra de un leve meneo de bigotes de mi hamster imaginario.

Con esto queda definitivamente demostrado: el hamster imaginario es la mejor mascota existente. Ni perros, ni conejos, ni cobayas, ni tarántulas, ni serpientes, ni yogures, ni hurones, ni nada. ALL HAIL HAMSTER IMAGINARIO. ALL HAIL MOBILE SUIT TENGEN TOPPA GURREN HAMSTER.

Y por último, mi hamster imaginario y yo, en una visita a un instituto en Japón.

1 parida(s):

Hash dijo...

vaya, siento mucho por tu hamster Saber- Arturia; que en paz descanse.
Tu hamster imaginario es lo máximo, pero solo es imaginario. Espero que no estes alucinando. (Bueno, no tanto)
Pd. La foto de Saber-Arturia sobre su moto es de lo mejor.

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