Oda al buen Kon.

20 mar. 2010

Satoshi Kon es un genio.

No hay nada más que hablar. Negarlo es una causa perdida. Intentar debatirlo te provocaría caer en una profunda depresión. Replanteartelo, en el mejor de los casos, no haría más que lacerar todas tus ideas y creencias una a una. Kon es un genio, se lo ha ganado a pulso, lo ha demostrado, y en la actualidad lo sigue siendo.

En 1998 comenzó su trabajo en solitario con Perfect Blue, obra de culto donde las haya. He hablado muchas veces anteriormente de Perfect Blue, pero es un auténtico placer hablar de semejante animación, así que volveré a hacerlo. Porque realmente es una película magnífica, a la que, quitando las restantes obras de Kon, difícilmente pueden compararse con ella otras producciones como la legendaria Akira o los ya clásicos modernos de ciencia ficción, tómese como ejemplo Elfen Lied.

A pesar de que por aquella época, lo que estaba más en boga eran otras series más bien dirigidas a un público más jóven, ya que hablamos de los años en los que Sailor Moon, Slayers y Sakura CarpCaptor triunfaban en las cadenas televisivas, Perfect Blue fue una de las primeras animaciones en romper drásticamente con lo habitual, con los estereotipos del anime.


Perfect Blue es un buen ejemplo del dicho: "La realidad supera a la ficción". Principalmente se debe gracias a la habilidad de Kon de mezclar a la perfección la realidad y el sueño, incorporando para esta ocasión la figura del doppelgänger y el folie à deux, asentando las bases de uno de los argumentos más complejos de toda la historia.
Fue una de las mejores animaciones en su día, y sigue siendo actualmente una de las mejores películas de anime que existen. El debut de Satoshi Kon es sin duda, inmejorable.

Su próxima película vería la luz en el 2001. Se trata de Millennium Actress. Y me vais a perdonar, pero es la única película de Kon que aún no he visto, así que me la saltaré.

Un par de años más tarde lanza Tokyo Godfathers. Todo lo contrario que Perfect Blue, Tokyo Godfathers es una película que podría tildarse de drama. Así, empleando a la par elementos cómicos y tragédicos, unos personajes que no encontrarás en ningún otro anime, y especialmente, el simple hecho de ser otra creación de Kon, Tokyo Godfathers consigue ser otra muestra de su genialidad. Otra muestra, sobre todo, de que partiendo de algo terriblemente simple, se puede conseguir una trama maravillosa.
Tokyo Godfathers es una película más para todos los públicos, al contrario que el resto de obras de Kon, pero no por ello debemos pasarla por alto, ya que supera de forma magnánima a cualquier otra serie que puedas imaginar.

Y después, para variar, apareció el Chico del bate.


Parece que no, pero te pateará el trasero igualmente.

Paranoia Agent. El primer y único anime, de 13 capítulos de duración, que ha sido escrito, diseñado y dirigido por Kon. Aquí, Kon se aleja mucho de sus dos últimos trabajos, y vuelve quizás a algo parecido a Perfect Blue. Si de Perfect Blue dijimos que la realidad superaba a la ficción, en este caso puedo afirmar que en Paranoia Agent, es la realidad la que condiciona la ficción. Parece bastante lógico, pero si pensais eso, francamente, no habeis visto todavía este anime.

Lo que comienza como un típico anime policiaco, que incluso podría haber influenciado a otras series como Death Note o Majin Tantei Nougami Neuro, de repente se convierte en una "producción de Kon". Y se nota, se nota mucho cuando algo sale de la mente de este hombre. Da igual que sea una comedia, un slice of life, un anime de mechas, como si es un anuncio de Ikea, da igual. No hay nada comparable a Kon.

Paranoia Agent es su obra más inaccesible. Es el anime más complejo que he visto hasta la fecha. A su lado, comprender el argumento de Higurashi no Naku Koro ni es "pan chupado", como bien dice Rikku. Tampoco es un anime que sea para todos los públicos. Toca muchos temas tabú, o que simplemente son demasiado complicados. Todo tipo de delincuencia, pederastia, suicidio, trastornos psicológicos... Kon fabrica un conglomerado de elementos muy dispares y atípicos, dándonos el honor de contemplar uno de los mejores animes del siglo XXI.

Cada vez que digo Higurashi, tengo la imperiosa necesidad de poner una imágen bonita de alguna de sus protagonistas.

Su última película fue Paprika, en 2006. Pero de Paprika ya hablé bastante en su día.
Paprika es para muchos la obra maestra de Kon. Personalmente, creo que cada una de sus películas es una obra maestra en sí. En esta ocasión, es la realidad la que deriva de la ficción. Esa es la especialidad de este gran director. Todas sus obras siempre te dejan pensando, se puede decir que son bastante filosóficas.

Y finalmente, otra de las cosas que Kon suele cuidar mucho en sus producciones es el apartado sonoro. Por eso, hay otro genio ahí, un magnífico músico que se ha encargado de las bandas sonoras de Millennium Actress, Paranoia Agent y Paprika, destacando sobre todo en estas dos últimas. Este otro genio no es otro que Susumu Hirasawa.

Esta imágen, aprovecho para decir, me encanta.

Susumu es un músico que suele centrarse en la música electrónica. Pero curiosamente, se ha convertido en muy poco tiempo en uno de mis compositores favoritos. Muchas veces comparo su genialidad con la de ZUN, el supremo creador de Touhou.

Menciono a estos grandes músicos para así poder cerrar esto con algunos temas musicales: un remix del tema principal de Paprika y el tema de Cirno.



Ains, pero qué mona es.

3 parida(s):

Blue Striker dijo...

Sencillamente Kon es un maestro, un gran maestro que hace obra maestras, y ahora más que nunca le necesitamos, porque yo personalmente ya no me puedo fiar ni de Go Nagai ni de Yasuhiro Imagawa.

Larga vida a Kon.

Méndez dijo...

Pues mira, ahora mismo está haciendo otra película. UNA PELÍCULA DE ROBOTS.

Blue Striker dijo...

Oh Dios, Kon haciendo una película de robots, esto...esto es un milagro.

http://www.youtube.com/watch?v=nnHksDFHTQI

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