Méndez juega, la Odisea: Nocturne I

27 jun. 2010


Por fin he tenido la suerte de conseguir el Nocturne. Y qué menos que, siendo un juego tan bien aclamado dentro de la saga de Megaten, dedicarle una parte del blog a comentar mi recorrido y experiencia con tamaña obra maestra. Esta es la primera parte.

Tras una apoteósica introducción, empiezo una partida nueva. Tras esto, lo primero que veo es la silueta de una mujer, que entre varias indirectas de una posible destrucción del mundo, me permite introducir el nombre de mi personaje y el de la propia mujer (En esta ocasión, lo dejé como estaba: Yuko Takao).

Una vez pasada esta parte, por fin consigo el control de mi personaje. Parece ser que me encuentro en una estación de metro. Esperemos que no vaya a suicidarme (Jo, jo, humor japonés). Al moverme un poco recibo un mensaje en el móvil. El mensaje en cuestión es de un supuesto amigo del protagonista, al que también tengo que nombrar, siendo el nombre original Isamu Nitta. Vaya, hombre, acabo de empezar y ya llego tarde a mi cita. Salgo de la estación y me dirijo hacia el parque Yoyogi.

Ya en dicho parque, me encuentro con un nuevo personaje, Jyoji Hijiri. Una pena que no le pueda cambiar el nombre a este, me resulta impronunciable. Como sea, se presenta como un periodista y me da una de sus revistas, la Ayakashi Montly. Tras una pequeña conversación trivial con Hijiri, recibo una llamada por parte de una amiga, Chiaki Tachibana y resumiendo, que vaya cagando leches al centro médico de Shinjuku. Pues nada, vamos para allá.

 Este es mi personaje. ¿Por qué esos pantalones se me antojan tan gays?


Shinjuku Medical Center

Llegamos al hospital. No es exactamente un hospital, pero para abreviar. Vemos a Chiaki y hablamos con ella. Parece ser que el hospital está desierto. Genial. La primera vez que entré en un hospital de un juego de Megami Tensei, acabé huyendo mientras sobrevivía a un apocalipsis zombie con enfermeras y cirujanos putrefactos. Ríete tu de Silent Hill.

Que no cunda el pánico, vamos. No puede pasar nada malo. Dejamos a la chavala entretenida con la revista que nos dió el Hijiri y subimos al segundo piso. En teoría, debo de encontrar a Isamu rondando por aquí. Tal como imaginé, me lo encontré en uno de los cuartos. Tras una conversación con él, empezamos a situarnos un poco. Parece que hemos venido aquí a visitar a nuestra tutora, Yuko Takao, que se encontraba ingresada. Pero no parece haber nadie por ningún lado. Por lo que esto empieza a darme mala espina. Regresamos con Chiaki, puesto que no es de caballeros dejar a una dama sola.

Una vez en el hall principal, Chiaki nos cuenta que ha leído en la revista sobre un culto satánico que quería destruir el mundo para después volverlo a construir y varios escalofriantes rumores sobre el hospital en el que nos encontramos. Vale, algo pasa en Shinjuku. ¿Y ahora qué? Me mandan a explorar el sótano, su puta madre.

Pues nada, al sótano. Ni que me fuera a encontrar con Metatron nada más empezar. Centrémonos. Comienzo a correr por el sótano, y en una de las habitaciones nos encontramos con Hikawa, el mandamás de la secta que aparecía en la revista. O eso parece. Porque tampoco da mucho tiempo a relacionar conceptos, Hikawa invoca a un demonio gigantesco y amenaza con liquidarnos. Por suerte, en el último momento aparece la mismísima Yuko y nos salva de una nefasta muerte.

Sigo a Yuko hasta la azotea, y nos cuenta el destino del mundo. Efectívamente, el mundo será destruido (¡Bien!) y renacerá como uno totalmente nuevo. Sólo las personas que se encuentren en el hospital y Chuck Norris sobrevivirán a la catástrofe. Este fenómeno se conoce como la Concepción. Entonces contemplo esta destrucción de la humanidad con total indiferencia. Me desmayo. Una vieja y un niño rarito me inyectan un bicho/virus/artefacto/cosa rara de la hostia en plan Matrix que me transforma en semi-demonio.

¿Por qué tengo que seguir con los mismos pantalones de mierda?


Despierto en lo que parece una habitación del mismo hospital, esta vez con un toque más sangriento. Salgo al pasillo y comienzo a explorar el terrero y a interactuar con los nuevos habitantes del mundo, las almas. Encuentro varios objetos, una sala de curación (me la memorizo bien, seguro que luego la necesito) y una sala con un extraño artefacto donde puedo guardar la partida. En esta última, me encuentro con Hijiri, el cual parece que sigue vivo. Éste comenzará a investigar el dicho artefacto mientras nos envía a encontrar una salida por donde escapar. Tras otra vuelta por el sótano, sin pistas de ninguna salida o de Isamu o Chiaki, decido subir a la planta baja. Pero en cuanto intento acceder al ascensor, el escenario cambia drásticamente.

En lugar de entrar al ascensor, como cabía esperar, soy transportado a un nuevo pasillo del hospital, el cual ha dado un cambio radical, pareciendo ahora el mismísimo infierno, lleno de fuego, oscuridad y todas esas cosas tan bonitas que suele tener un infierno.

Por suerte, no dura mucho. Lo único que tengo que hacer es avanzar un poco y eliminar a unos pocos demonios. Todo volverá a la normalidad, con el único cambio de que ahora el hospital estará dominado y controlado por demonios.

La apariencia y la estructura del hospital siguen siendo la misma, por lo que no tengo problemas para guiarme. Por fin llego a la planta baja, y me encuentro la salida principal completamente derrumbada. Reuniendo información, descubro una supuesta salida en el anexo del hospital, pero para acceder a él necesito una tarjeta ID. Ya en el segundo piso, decido aliarme con una Pixie que también quiere escapar del hospital, por lo que se convierte en mi primer demonio.

¡Yay, demonias sexys!

Pixie siempre ha sido un enemigo muy recurrente, hasta ha llegado a ser seleccionable como Persona más tarde. Sus habilidades básicas son las de curación (Dia, Patra) y magia ofensiva de tipo eléctrico (Zio). Como mi personaje por el momento se limita a las técnicas físicas, Pixie me viene bien.

Pixie me informa de que la tarjeta ID ha sido robada por los Pretas, un tipo de demonio. Nos dirigimos a una habitación cerrada, y tras un breve interludio, consigo acceder y acabar con los Pretas. A partir de este punto, comenzarán los combates aleatorios y el Kagutsuchi comenzará a hacer efecto, como viene siendo clásico en la saga.

Me dedico a levear un poco, y a reclutar algunos demonios más, incluyendo un Petra, un Kodama y una Hua Po.

 ¡Yay, más demonias sexys!

Bueno, accedo por fin al anexo del hospital y descubro la salida, pero se encuentra protegida por el temible Forneus. Forneus también es un viejo conocido, por lo que no le tengo miedo a estas alturas.

Avanzo un buen trecho más, y descubro otra sala de curación y otro artefacto para guardar. Hechos los preparativos, me dirijo a pelear con Forneus.

Lo único digno de mención de este enemigo es gran cantidad de salud, que creo que ronda los 500 HP (La media de salud de mi equipo son unos 60 o 70 HP). Por suerte, sus ataques se limitan a Bufu y Mabufu. Magia de hielo, para los que no estén habituados. Total, que apenas me logra quitar unos 10 HP por ataque, y teniendo a Pixie y Kodama, healers por excelencia, no supone ningún problema. Algo decepcionado por el tan poco poderoso enemigo, salgo del hospital.

Tras salir al mundo exterior, me encuentro con los tipos que me transformaron en demonio. Me explican un montón de chorradas que ya sé o que no me sirven de nada y se largan como vinieron. Tiempo al tiempo, y todo empezará a tener sentido.

Avanzo hasta lo que es el nuevo parque de Yoyogi, lugar donde debo acompañar a Pixie.


Yoyogi Park

Aquí puedo hacer dos cosas. Despedirme de mi Pixie para siempre o persuadirle para que me siga. Elegí la segunda opción, su magia Zio me resultaba utilísima, ya que no pude reclutar un Shikigami (Otro demonio eléctrico).

Una vueltecita rápida por el parque, para recoger los objetos que suele haber desperdigados por ahí y decido mi siguiente destino, Shibuya.


Shibuya

No tuve que caminar mucho para llegar. En este mundo, Shibuya ha quedado reducido a una pequeña plaza con dos subterráneos.

Uno de los subterráneos es un enorme centro comercial con tiendas, salas de curación, artefactos para guardar y una catedral de sombras. En estas catedrales es donde se fusionan los demonios para obtener mejores aliados. Ya que tenía la ocasión, fusioné a Pixie con Petra y conseguí a Lilim.

 
¡Yay, todavía más demonias sexys!

Tras otro garbeo y ronda de reclutamiento por el subterráneo, comencé a recopilar información. Parece que un humano había conseguido llegar a Shibuya. Ya en el hospital había rumores de que otro humano había escapado de Forneus, por lo que me pareció verídico y me acerqué al lugar donde decían que estaba dicho humano, el Club Inferno (Típico, ¿no?).

Llegué y, ¡tachán! Allí estaba Chiaki, bastante deprimida por la destrucción del mundo. Tras hablar con ella, se largará a intentar hacer que el mundo vuelva a estar como antes. Jo, y se va sin mí. Bueno, da igual. Ya que estoy en el pub, hablo con los clientes para averiguar mi siguiente destino.

Una Nekomata parece tener información sobre una secta nueva, dirigida por un humano. Bien podía ser Hikawa, por lo que le insisto sobre el tema. Pero como los demonios son como son, debo derrotarla antes. Vaya por Dios.

¡Yay, más y más demonias sexys!

Tras el combate, me informa de la nueva secta, la Asamblea de Nihilo, que opera en Ginza. Ya tenemos destino, manos a la obra.

Haciendo los preparativos y compras varias, descubro de nuevo de Hijiri en la sala del artefacto en Shibuya. Éste me explica que esos artefactos están conectados a la Amala Network, por la que se pueden teletransportar a otros puntos previamente visitados y llegar a otros nuevos. También me ordena, como es típico en él, que me dirija a Ginza a recopilar información sobre la Asamblea y Hikawa. Pensaba ir de todas formas, así que seguiré el consejo de Hijiri e iré por la Amala Network.

Iré, sí, porque en este punto guardé partida y terminé mi tarde videojueguil. Más aventuras, retos, emociones y demonias sexys en la próxima parte.

Y un Metatron de regalo.

2 parida(s):

Blue Striker dijo...

Tras ver este buen preview te pregunto...¿Crees que el Nocturne sería un cojonudo sustituto del nuevo Silent Hill que va a salir? Es que me ví el tráiler y ná, no me terminó de convencer.

Méndez dijo...

Si te digo la verdad, tal y como está últimamente Silent Hill, te arriesgas algo más. Con Nocturne vas más sobre seguro, es prácticamente como un Persona pero con menos diálogos y sin Social Links.

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