Impresiones varias de Strange Journey.

11 abr. 2011

Aunque en sitios más raros he estado, siendo de Murcia.

La idea era jugarlo en su momento. Pues eso, en su momento, pero un año más tarde. Por ningún motivo en especial. Me pasó lo mismo con el ojo vago, que lo fui dejando y se me pasó a todo el cuerpo. No era un chiste.

Vale, siendo un Megami Tensei, no hay perdón que valga. La culpa fue del Devil Survivor. Y del Dragon Quest IX. Y del Last Window. Y mejor lo dejamos aquí. Ayer me desentendí finalmente del Pokémon Blanco y pude encontrar, tras varios intentos, un Strange Journey que, uno, me funcionase y dos, me permitiese guardar la partida.

En fin. Vamos con la primera incursión en dicho juego.


En esta ocasión, ha aparecido una especie de anomalía espacial en mitad de la Antártida. ¿Por qué? Porque los hombres somos unos malvados y unos pecadores, como en cualquier otro Megami Tensei, ¿qué más da? Acabo de empezar a jugar, no voy a buscarle una maldita explicación a todo.

Nosotros encarnamos a uno de los mercenarios sin nombre enviados por el gobierno a investigar dicha anomalía (aka Schwarzwelt). Me encantan estos japoneses, que aún estando en pleno siglo XXI, se creen que todas las cosas se solucionan enviando al ejército a pegar tiros. Bueno, mejor me callo. La flota enviada se compone de cuatro... naves. O barcos. No sé en qué coño voy montado. Da igual.

Uno de los primeros personajes que se nos presentan es el Comandante Gore, que es... bueno, el comandante de la expedición. El cual muere luego, por cierto. El Señor Gore nos explica el panorama que hay en la Antártida, nuestra misión y todos esos rollos que no te importan un carajo porque vas a estar pulsando el botón A sin descanso alguno. Yo, por otro lado, consigo sacarle el encanto a la trama y a los diálogos que los señores de Atlus preparan con tanto esmero.

Toda la tripulación está equipada con un traje especial llamado Demonica, cuya función viene a ser más o menos la de los COMPs en el Devil Survivor. Al entrar al Schwarzwelt, ¿qué pasa? Turbulencias, explosiones, naves (o barcos) efectuando aterrizajes forzosos, pánico general, todas esas cosas tan maravillosas que hacen que Lucifer se frote las manos y se vaya a dormir la siesta. Conseguimos entrar en el Schwarzwelt, pero tres de las naves están en paradero desconocido y nuestra nave está siendo atacada por píxeles azules.

 Sí, píxeles azules.

Peligrosos, salvajes, sanguinarios píxeles azules.

Van siempre en manada, y su presa son las retinas de los ojos humanos. Moran en lo más profundo del Schwarzwelt, pero a veces salen a cazar a las lindes, tomando por sorpresa a las inocentes víctimas que, sin saberlo, transitan ajenos al peligro que se esconde tras los frondosos árboles, y en el momento menos esperado...

No, en realidad son demonios. Cuando aparece un demonio nunca antes visto, hay que vencerlo para que muestre su verdadera forma. O algo así. Imagino que tendrá que ver con el visor del Demonica, pero tampoco es algo que me quite el sueño. Demonios que, por cierto, son en su mayoría, al menos los que he visto hasta ahora, nuevos (también salen los clásicos de siempre, como Pixie o Hua Po). Como dato cultural de interés, han introducido demonios basados en la mitología pascuense. Maldita mitología pascuense.

Genios.

El sistema de combate vendría a ser parecido al utilizado en los Persona modernos y en especial, en el Devil Survivor. Extraño, esperaba encontrarme con el sistema típico de los Shin Megami Tensei, supuestamente esta entrega pertenece a esta (tildémosla de) subsaga. Aparece la novedad de los ataques conjuntos extras al darle a un rival en su punto débil, clave fundamental para eliminar a los jefes.

Total, que al matar a estos píxeles que luego resultan ser un simple Slime, descubrimos que acabamos de entrar al Schwarzwelt y que hemos aterrizado en una zona llamada Antlia, una cueva helada, o por el estilo. La misión es lo de siempre, salvar al mundo. Pero al verse perdidos en mitad del Schwarzwelt, sin comunicación con las otras naves, rodeados de demonios, pues la gente empieza a asustarse. Este miedo se acentúa más al salvar, en una de las exploraciones del sector, a Jimenez, un mercenario que resulta ser el único superviviente de la colisión de una de las naves. Jimenez, el cual parece la versión adulta de Junpei, pero eso ya es otro tema (hasta suelta palabras en español de vez en cuando).

Las exploraciones del sector, lo que viene a ser el control de tu personaje y tal, es exactamente igual que en Etrian Odyssey y en el remake del Persona. Nunca me acabará de convencer del todo, pero entre la búsqueda de Formas (materiales para fabricar mejoras del Demonica y armas), los combates aleatorios (que siguen siendo tan jodidamente jodidos como siempre) y la aparición de misiones secundarias dentro del propio mapa por parte de los mismos demonios que segundos atrás han intentado arrancarte la cabeza de un mordisco, pues tiene su punto. Aunque lo dicho, me gusta este sistema, pero no me llega a agradar del todo.

No he podido avanzar demasiado en el argumento en sí, ya que me gusta deleitarme con los combates, fusionar monstruos y levear todo lo posible para que más tarde no tire nada por la ventana, así que no puedo contar mucho más de él. Pero es Atlus. Es Megaten. Malo no puede ser.

Los gráficos y música, siguen siendo más de lo mismo de siempre, o sea, más que decentes. Como pequeña mejora con respecto al Devil Survivor, ahora los enemigos, ¡se mueven! Eh, eso mola. Sigue viéndose algún que otro píxel mortífero a la hora de explorar el terreno, pero si quieres gráficos bonitos, amigo, mejor te pillas un Final Fantasy, esto es un Megami Tensei (que, eh, no son malos, para nada, repito, pero todo es mejorable).

Jugabilidad excelente, como siempre. Dificultad, mucha. No sé, tiene un sabor bastante clásico, el juego. Por el momento, no acaba de engancharme como el Nocturne o como un Persona, pero promete mucho, tiene muy buena pinta (apenas he jugado dos o tres horas, no puedo analizarlo con más profundidad, mala suerte). Hay que destacar el rollo medio bélico, medio ciencia ficción que destila, algo que le suma puntos de interés. Sí, sí, el grupo de adolescentes con cabellos multicolores salvando al mundo de una divinidad está bien, pero el sabor más maduro de Strange Journey también apunta maneras.

Tiene mi aprobación. Sin duda. Señores, descárguenlo cómprenlo y difundan la Buena Nueva.

3 parida(s):

MelzGrave dijo...

Yo ya me lo he paado varias veces(me falta sacarme el final Neutral)y tengo que decir que es uno de mis juegos de DS favoritos, la trama es muy sencilla pero muy eficaz y el estilo cyberpunk tipo años 50 es sencillamente genial..y la banda sonora, EPICA

Hay un par de final boss que me cague en sus muertos 3 pares de veces.

:Pablo dijo...

No sé si has llegado a la parte paranoica todavía, o es que no quieres hacer Spoiler.

Ya fliparás en el cuarto sector, ya. Menos mal que fui entrenando al equipo desde todo el sector anterior...

Méndez dijo...

Cuarto sector. Todavía me queda media vida para llegar...

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