Mi profesor de alemán.

27 nov. 2011

No sé qué puedes esperar de un idioma como el alemán. Uno de sus progenitores vaticinó, en su tiempo: "Por cada cinco consonantes vamos a meter una vocal". A lo que el típico amigo al que le va la marcha metió cizaña: "Si eso". Si ves que tal, vamos, no te esfuerces. Y así ha acabado.

En cualquier caso, por muy estimulante que pueda ser el aprender una lengua extranjera, como con todo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Y como, aparentemente, a mis cincuenta y largos compañeros de clase y a mí nos van a dar pero bien dado allá en enero, pues qué menos que tomarlo con un poco de humor. Además, al contrario de muchísima gente, aún no he tenido la (mala) suerte de encontrarme con uno de esos profesores amargados y nazis que tanto abundan, según Internet. Con esto quiero decir, que no todos son así, pero tengo que admitir que mi profesor de alemán es el amo. Sí, el puto amo. Y los alumnos (a veces he de tildarlos de "especímenes", cuanto menos), tampoco se quedan atrás.

Total, que el resultado es el último desvarío de Absurdérrimo.


Voy a ser más franco de lo habitual. ¿Es un idioma difícil? Realmente no. Lo difícil es pronunciarlo. Pero ojo, que algo no sea difícil no quiere decir que sea fácil. Por favor. Porque cuando empiezas con él no te acabas de dar cuenta en un principio. Aprendes a presentarte, a decir de donde vienes y un puñado de verbos. Después empiezas a dar vocabulario y descubres la gran putada: Los artículos. Básicamente, hay tres: Der, Die y Das. Uno para masculino, otro para femenino. ¿Y el otro? Neutro. Primera dificultad aquí. Segunda dificultad y más importante aún. Están puestos totalmente al azar. No siguen ningún patrón. Ninguna regla. Ningún truco para aprenderlos. Nada. Tienes un 33,33% de probabilidades de acertar. Y que no te pidan formar el plural de la palabra, que varía dependiendo del género. Ahí te va eso.

Otra cosa que hay que destacar es la predisposición y gusto que tienen estos señores por las palabras compuestas. O sea, ¿ves todas esas palabras largas ininteligibles que abarcan todo el renglón? Palabras compuestas. Y ojú que arte. De esta forma, Schwangerschaftverhütungsmittel está formado a partir de schwangerschaft, verhütung y mittel. ¿Y esto qué es? Un puto anticonceptivo. No, en serio. Yo creo que para cuando hayas terminado de pedir a tu ligue que utilice uno, ya será demasiado tarde.

Pero eh, es un reto. Uno no puede desaprovechar la oportunidad de aprender un idioma tan elegante, sobrio e industrial-metalero todos los días. Claro que, obviamente, clases de más de cincuenta murcianos a las cuatro de la tarde no son la manera más óptima de hacerlo. Aunque no me quejo, por el profesor que se nos ha sido asignado.

¿Cómo podría definirlo? La actitud de mi profesor es un poco en plan: "Madre mía, qué inútil que eres". Y tiene razón. Nosotros somos unos inútiles. Él lo sabe, nosotros lo sabemos. Siguiente tema.

Lo que pasa es que a veces, tiene unas cosas increíbles. Cosas que se le pasan por la cabeza. Ya lo ves venir cuando se ríe como para sus adentros, con maldad. Y entonces ya sabes que, definitivamente, se está riendo de ti. Y para demostrarlo, dentro video. O sea, dentro ejemplos.

(Alumno termina de leer una frase en alemán)
Profesor: Bueno, entonces yo haría como que te entiendo y te respondería.

Alumno: ¿Qué significa "Hoch"?
Profesor: A ver, piensa un poco por el contexto.
Alumno: No sé...
Profesor: Hoch. Teide, Mulhacén, Pirineos.
Alumno: Ah, montaña.
Profesor: No, alto.

Profesor: Bueno, pues os he traido unas fotocopias para que veais un poco esto.
Alumno: Es que como están en blanco y negro no se distingue mucho.
Profesor: Esto es una universidad pública, si quieres fotocopias a color te vas a la privada.

Alumno: ¿No hay ningún truco para aprenderse los artículos?
Profesor: Claro que sí. Te los copias en una cartulina y los pegas en la pared. Así, es lo primero que ves cada mañana al despertarte.

Alumno: Decir la hora en alemán es difícil.
Profesor: Eso no es verdad.
Alumno: Pero si para decir que son las tres menos veinticinco tienes que decir "fünf nach halb drei".
Profesor: Claro. "Cinco minutos después de la media hora que queda para que sean las tres". Si la misma palabra lo dice.

Alumno: Pues esto de las conjugaciones parece muy complicado...
Profesor: Ya. Asúmelo.

Profesor: Este libro de alemán no me gusta mucho.
Alumno: ¿Por qué?
Profesor: Es que los dibujitos son feísimos. Mira, esta parece un travesti.

Profesor: A ver, ¿qué tocaba hoy?
Alumno: El tema 3: Die Städte und die Länder. (Ciudades y países)
Profesor: No, te has equivocado de clase, esto es alemán, no geografía. 

(Alumno termina de leer una frase en alemán)
Profesor: Espera, ¿ese "Ihre" lo has pronunciado en mayúscula o en minúscula?

Y para culminar, el otro día se confundió y escribió en la pizarra con un rotulador permanente, en lugar de los habituales que se utilizan para escribir en dicha superficie (a falta de un término mejor). Tardó bastante en darse cuenta. Cuando lo hizo, ya había escrito bastante. Y este señor que es mi profesor, supo sintetizar toda su sabiduría y experiencia de la vida, todo el sentimiento de culpa, toda su sorpresa e inocencia en una sola palabra, súmmum de la prosa castellana: "Hostia".

Mi propia existencia se autoimplosionó.

8 parida(s):

Young_Link dijo...

Tu profe mola. xD
Lo de escribir con rotulador permanente me pasó a mí el año pasado haciendo un ejercicio de matemáticas la pizarra. Lo peor es que encima lo hice mal. xDDDDDDD
Y hablando de matemáticas, mañana voy a suspender un parcial. Ya lo he asumido. Me encanta la Uni.

Eevee dijo...

Sigo en secundaria asi que no se que onda son los profes de universidad.Pero me hiciste acordar a mi profesora de literatura,esa mujer era lo mas awesomen que vi en la escuela.

Lili dijo...

OMG.
Esta semana mi profe de Alemán nos deja de sustituta a una nativa de una universidad hermanada. Estoy temblando... Nadie de la clase se entera de nada, a saber lo que va a pasar ahora.

Un profesor mío también tuvo un altercado con la pizarra. Escribió en la PIZARRA DIGITAL. Ahora hay unos carteles a ambos lados de la misma señalando que eso es la pizarra interactiva y que no pinten ahí. Creo que lo pusieron los de Musicología.

Méndez dijo...

[Young Link]

¡Viva la vida de universitario! Y los permanentes son un arma de destrucción masiva.


[Eevee]

Mi profesora de literatura me tuvo en brazos cuando era crío. Era la mejor amiga de mi madre.


[Lili]

Que Izanagi nos pille confesados.

Y pobre pizarra digital. Mierda de nuevas tecnologías.

--KT-- dijo...

¿Pizarra Digital? ah bestia cuando veré yo eso en vivo. Vale, dejando de lado mi asombro, a lo que venia.

Tu profesor es genial, son de esos que se las dan de tú a tú contigo, te tratan como idiota y uno le caen tan bien. (Bastante complejo el ser humano la verdad) Me recuerda a mi profesor de literatura (al parecer todos tuvimos uno bueno) ese tipo era lo mas, su sarcasmo y cinismo eran exquisitos y no podías evitar reírte de la sutil forma como nos dejaba como imbeciles.

Eso por un lado en mis años de instituto, por el otro en la universidad en primer semestre me daba una doctora que también era así, diría que es mi maestra favorita. No había visto a alguien que te dijeran sin vacilar idiota en la cara de una manera que bueno, salia con cuanta ocurrencia que no podías contener la risa. Creo que a todos los que les ha dado clases dicen que es lo mejor.

Méndez dijo...

Y luego dicen que los profesores son unos amargados...

hashepsutx dijo...

Tengo el orgullo de decir, que en mi universidad nadie llama "Profesor" a un profesor. Siempre hay demasiada confianza y se les llama por apodos, nombres abreviados, etc. sí, aveces es demasiado, pero bueno. Hasta forman reuniones en sus casas con los alumnos.

Que puedo decir, somos una facultad demasiado pequeña, podría decirse que los más discriminados porque se dice que solemos fumarnos el día y la noche. Lo cual es claramente todo lo contrario.

Saludos :)

Anónimo dijo...

Esta entrada me ha entretenido lo suficiente como para leerla entera e incluso hasta para hacer un comentario. Felicidades.
Sin embargo, debo puntualizar que el género de las palabras alemanas (con los consiguentes artículos) no está siempre puesto al azar; incluso en ocasiones resulta bastante intuitivo según la terminación de las palabras (-ung, -er...); no dudo de que tu profesor sea el puto amo, pero lo que ya sería la hostia es que se dedicara a pulir esos detalles, aparte de aplicar su fino humor sadogermano en clase.

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