Y se acabó el 2011.

31 dic. 2011

Que ya era hora, por cierto.

En cualquier caso, otro año más se nos escapa, lo cual es un hecho nimio al que se le da una importancia bastante poco merecida. Pero en fin, no iré en contra de la plebe, y me uniré a ellos en el ya clásico ritual de Nochevieja. Hoy, día 31 de Diciembre, se acaba el año. Es un hecho. Estándar, no es ni bueno ni malo.

Bien es cierto aquello de "Año nuevo, vida nueva", pero sólo hasta cierto punto. Y cómo creo que aún es muy temprano para pensar en mis propósitos de año nuevo, he decidido hacer una pequeña recopilación de los momentos más destacados de Absurdérrimo de este año, cual programa barato de zapping. Haría algo mejor, pero la falta de tiempo cada vez se nota más. Así que, vamos allá.



Me gustan este tipo de entradas. Sirven para reafirmar un poco lo que todos sabemos: Cada día escribimos peor. El asunto no es escribir de forma impecable, ninguno de nosotros somos Pérez-Reverte. Pero no es nada difícil hacerlo de una forma correcta y aceptable. Y ya lo dije, pero vamos, lo repito: Ni siquiera yo puedo decir que no he cometido una falta o errata en mi vida. Si buscáis un poco alguna cazaréis.

Por otro lado, hemos de reconocer, que si bien a veces metemos la pata, es divertido cuanto menos ver aquellos errores que tuvimos un día. Porque puede que sirvan para que no volvamos a hacerlos. Esto no sólo se aplica en la ortografía o gramática, y eso es lo interesante. 


Tenía demasiado odio acumulado. Pues vaya. Lo gracioso es que hace tiempo que no es tan flagrante. Cosas que pasan, que le alegran a uno el día, yo qué sé. En cualquier caso, lo de esta entrada sigue en pie: La gente que no sabe perder apesta. 

No sólo en juegos de pelea, pero como suelen ser los más habituales, al menos en mi caso, me centré más en ellos. Y es que, puede que exista gente pseudo elitista como yo en cuanto al poco anime que ve, pero también hay mucho sibarita de los videojuegos suelto. No es del todo bueno tomarse un juego muy en serio, y menos cuando lo juegas con alguien más. Se suponen que su función es entretener. En ningún momento te debería hacer pasar del combo triple de puñetazo y patada de Heihachi al sopapo en la nuca que le quieres soltar a tu rival.


Puestos a poner uno de mis típicos análisis, me quedo con el de Madoka Magica. No por nada en especial, pero en fin, es de los que a día de hoy leo y sigo estando de acuerdo con él. Porque Deadman Wonderland no era tan fiel ni tan coherente, y Ano Hana no era tan complejo. Pero en el caso de Madoka, no hay más vuelta de hoja. Es un buen anime, bien construido, bien escrito. Merece la pena echarle el ojo, tampoco son muchos capítulos.


Y si por mi fuera, todos los días. El Watanagashi es una de las celebraciones más esperadas en Absurdérrimo, y obviamente, merece una entrada digna de su importancia. He de decir una última cosa: Absurdérrimo luchará para que el Watanagashi sea reconocido como fiesta nacional de interés turístico. 


Es el último que hago a páginas de esa índole. Que luego esto se me llena de chavales de doce o trece años y hacen que el blog pierda glamour. Es realidad nunca llegué a pensar que sería tan leída ni que se iba a tomar tanto en serio. Supongo que vuelve a recordarnos otra cosa básica que debemos saber para desenvolvernos bien en la vida: La gente es gilipollas.

Por supuesto, hubo gente que supo tomársela bien, con humor. A ellos, un saludo.


Porque todos hemos tenido uno.


Es una interesante reflexión sobre aquello conocido como el fenómeno Pokémon. Llegas a una edad en la que te empiezas a dar cuenta que no es que Pokémon sea gran cosa, sino que es Game Freak quienes consiguen hacer juegos más que decentes, cuidados hasta el más mínimo detalle. Lo único que queda es decir algo como: SHUT UP AND TAKE MY MONEY.


Pequeño tributo para no cerrar el año odiando tanto a Pokémon. No suelo hacer este tipo de entradas, no es un humor con el que tenga mucho trato, pero una vez al año no hace daño. Supongo.


Qué hombre, por Dios. Hay que amarlo.


Y en resumen, eso ha sido todo. Tampoco voy a hablar más de Nichijou, por miedo a tornarme repetitivo. Para finalizar, esta vez de verdad, una última cosa, aunque llegue algo tarde.


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El anime del 2011.

23 dic. 2011

Al no haber prácticamente nada decente el pasado 2010, este tipo de entrada tuvo que verse prácticamente anulada el año pasado. Pero ya que la industria está remontando (que total, más para abajo no podía ir), demos la bienvenida a un nuevo análisis sobre la situación actual del anime.

ISKANDAR TIME.

No, en serio, podría hacer la entrada entera sólo con imágenes de Rider Zero.

En fin. Para meternos en situación, deberíamos volver atrás, a Madoka Magica y Ano Hana. Ya traté con ellos en su momento, por lo que intentaré hacerlo breve.


¿Y qué tienen en común Madoka Magica y Ano Hana? Bueno, ambos son obras originales, ambos contaron con un equipo de profesionales que sabían lo que estaban haciendo, y por supuesto, ambos hicieron que el anime del 2011 empezara el año de una forma más que decente.

Como si Shaft no tuviera suficiente con hacer una bizarrada con chicas mágicas, contar con el señor Gen Urobuchi para escribir el guión fue la guinda del pastel. Y es que a pesar de que Madoka Magica no es el primer anime de este género que incorpora elementos más maduros y oscuros, el resultado sí que consiguió impactar y hacer mella. Personajes como Kyuubey y bromas recurrentes sobre Homura y la ropa interior de Madoka han plagado toda Internet, a fin de cuentas. Por lo que merece la pena realmente echarle un vistazo a la serie, que son pocos capítulos y Shaft la exprime al máximo. Si hasta tiene a Yuki Kajiura para la banda sonora.

Por otro lado, Ano Hana presentaba una historia más dramática, con un desarrollo más profundo en ciertos aspectos de la historia, intentando crear un anime de corte más deprimente, realista. El resultado logró ser bueno, por supuesto, puliendo algún que otro aspecto y limitando el recurso sobreutilizado de las lágrimas. Son once capítulos, pero aún así fueron suficientes para narrar la historia correctamente.

Total, que a finales de año, Gen Urobuchi volvió a la carga con esa ópera magna llamada Fate/Zero, que...

LET'S RIDE WAVER-KUN. 

Sí. Bueno. Los de TYPE MOON hicieron bien en dejar Fate/Zero en manos de Urobuchi. Pero el mayor acierto fue dejar a Ufotable a cargo de la magnífica animación de la serie. Porque me parece extraño que unos señores como los de Ufotable no tengan más material del que poder presumir. Como si las películas de Kara no Kyoukai no fueran suficiente, vuelven a coaliarse con los responsables de la saga Fate para sacar otra maravilla, llamada Fate/Zero.

Técnicamente, se trata de una precuela a Fate/Stay Night, y ya para empezar supone una gran mejora, ya que nos ahorramos a Shiro en el papel protagonista y nos deja observar un...

ISKANDAR IS AMUSED.

Sí, Rider Zero es uno de los servants que aparecen, y aunque no pertenezca al elenco de los personajes protagonistas, su simple presencia ya sólo...

I AM IN YOUR FATE, DRINKING WITH YOUR CHARACTERS.

No, en serio. Intento hacer una reseña decente de Fate/Zero, pero no puedo. Al menos lo he intentado. Vérosla, que esta semana sacan el último capítulo de la primera temporada. Así que ya no teneis excusa. Creo que no es exagerar si digo que estamos ante el anime del año. Gen Urobuchi, Ufotable, TYPE MOON. Si no suena bien, nada lo hará.

Última imagen que pongo de Rider Zero, lo prometo.

Fate/Zero no era suficiente para cerrar el año como Dios manda. Otras obras como Mirai Nikki y Persona 4 han recibido sendas adaptaciones al anime, por lo que no puedo quejarme. Gracias a alguna entidad superior, ambas han resultado ser más o menos fieles a la obra original y ser buenas series, en resumen.

Mirai Nikki cuenta por su lado con la interesante premisa y una animación fluida, además de, bueno, ser Mirai Nikki. Estamos hablando de Yuno Gasai, a fin de cuentas. Me parece mal que la hayan censurado tanto. Es decir, es comprensible, de acuerdo, pero de ahí a cortar escenas enteras sustituyéndolas por una pantalla negra es pasarse ya un poco. Pero en fin, como ya he dicho, es Mirai Nikki.

En cuanto a la adaptación del Persona 4, más de lo mismo. Es una forma de dar el juego a conocer, hasta cierto punto. El aspecto visual del anime es practicamente igual al del videojuego, la historia es la misma, incorporan ciertos elementos clásicos no sólo del P4 sino también de otros Persona, como la aparición del calendario, las estadísticas del protagonista, pequeñas chorradas que son de agradecer.

Además, por supuesto, siempre quedará Nichijou.


Que sí, que habrá muchos más animes decentes este año. Por falta de tiempo no he podido ver todos los que quería. Le he echado un ojo a los dos primeros capítulos de Guilty Crown (que no tiene pinta de ser gran cosa), pero poco más. Steins Gate y Mawaru Penguindrum también tienen buenas críticas, así que ya las veré más adelante.

Lo que vengo a decir, es que la cosa, comparada con el año pasado, marcha bastante bien. Bastante mejor, al menos.Y si no, que baje Rider Zero y lo vea.

WHAT? I AM ON MY WAY.
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No sin mi remake.

17 dic. 2011


Hablemos de remakes. O de lo que hace Call of Duty todos los años, que viene a ser lo mismo, pero peor.

El remake es una herramienta que, a simple vista, parece ser estrategicamente útil, ¿verdad? Videojuegos clásicos que, bien sea por lo antiquísimos que son, o bien por el cambio de generación entre las consolas, merecen ser conocidos hasta en esta nuestra década actual. De ahí que nos inunden un puñado de Final Fantasy para GBA o DS y cosas de ese estilo. Por poner un ejemplo.

¿Cuál es el problema que veo aquí? El sentido común. Pues los remakes no estaron, no están y no estarán bien enfocados. Me explico.

Un remake viene a ser una adaptación, una modernización del juego que hace tantos años tuvo tanto éxito. Lo que yo hoy propongo es dejar de hacer remakes de juegos buenos. Es decir, ¿para qué? ¿Para hacer otro buen juego? Eso es demasiado fácil, yo quiero ir más allá.

Porque hay muchos videojuegos que no llegaron a ser considerados buenos videojuegos porque, bueno, no lo eran. Problemas en la jugabilidad, en la historia, en el sonido, en los gráficos, se pasaron en x, se quedaron cortos en y, necesitarían z, cosas así. Y me vais a permitir, pero creo que lo que realmente cimenta un videojuego es la idea. Que sí, venga, hagamos otros RPG, otro shooter, tal y cual. Qué divertido, qué gráficos más chupis, mira como le reviento a ese tío la cabeza y después me voy de putas, ja, ja. Y no hablemos de realismo, que recuerdo que estamos jugando a un puto videojuego. Realismo tienes con sólo subir la persiana de tu cuarto.

Total, que bien sea por las limitaciones de la época, como limitaciones por la consola, como limitaciones de presupuesto o lo que sea, muchos juegos diferentes, que tenían muchas ideas buenas, nuevas y medio innovadoras han quedado sepultados en el pasado. Por eso, quiero remakes de juegos malos o que no tuvieron demasiado impacto, pero que por el contrario ofrecían algo nuevo e interesante. Hombre, realmente no tienen por qué ser juegos malos. Pueden ser juegos más que decentes, pero que necesitarían de un remake para explotar todo su potencial, toda su idea.

 Aunque, no me malinterpreten, pues por otro lado, un juego es un juego, sea remake o no. Que un remake sea la misma mierda que el juego original sólo que en otro formato no significa que ya por eso vaya a ser malo o repetitivo. Es otra forma más de dar tu producto a conocer, si es lo que está haciendo Atlus con la saga Persona ahora mismo, por Dios. Lo que intento decir es que, en resumidas cuentas, no sé vosotros, pero yo prefiero un remake de un juego que no pudo ser lo que aspiraba a ser antes que ver las tetas de Tifa en HD. Pensadlo.
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Corpse Party, o el arte de hacer Bad Ends.

11 dic. 2011

El juego se llama Corpse Party. Es para PSP. Y no creo que necesites más datos. Quiero decir, Corpse Party. Leelo en voz alta, para tus adentros, da igual. Suena genial. Si necesitas otro motivo más para conseguirlo, bueno, allá vamos.


Los aficcionados a las novelas visuales están de enhorabuena. Normalmente este tipo de juegos se reducen bien a PC o a Nintendo DS, así que más de una ceja se debió alzar dubitativa ante la perspectiva. Y, realmente, es un tanto raro que decidiesen lanzar este remake de la obra original para PC del 1996 en formato PSP. Porque, Corpse Party no tiene mejores gráficos que el 999, por ejemplo, y este es para DS.

¿Una novela visual para PSP? ¿En inglés? ¿Corpse Party? Así es, señora. ¿Qué me dice? ¿Se atreve?

Ah, nunca me cansaré de este gif.

La historia, a grandes rasgos, es la siguiente: Un grupo de inconscientes descerebrados realizan un ritual satánico raro para poder ser amigos para siempre, y acaban despertando una maldición de más de treinta años. Un día normal en Japón.

Total, que estos chavales acaban en un antiguo instituto abandonado del año catapún, donde Dios perdió el gorro, separados en pequeños grupos por mierdas de nexos espacio temporales de la hostia. Y agárrate como puedas. Así que, cada uno por su cuenta, empiezan a buscar una salida. ¿Qué es lo que pasa? Pues que empiezan a cruzarse con fantasmas, cadáveres y cubos llenos de orina. Hostia, dicen, aquí pasa algo raro. Buena deducción. Las cosas se ponen peor incluso cuando los espíritus de tres niños vengativos parecen querer matarlos. Que la leche con los chavales, el cabreo que llevarán encima para ponerse a perseguir a dos pobres chicas indefensas. Se quedarían sin Nintendo 64 por Navidades, o qué se yo.

Cabe mencionar la apariencia de los fantasmas. Uno al que le han sacado las tripas con unas tijeras, otro que le han pegado tantas hostias que lo han dejado sin cabeza literalmente, otro con una enorme masa sangrienta donde debería estar el ojo. Que luego descubren que son las víctimas de un horrible asesinato de hace treinta años, de ahí que hayan echado una maldición a todo quisqui y tengan tanto rencor acumulado. Normal.

Por tanto, nuestros héroes se dedicarán a intentar escapar del instituto fantasma y de romper los nexos para encontrar a sus amigos. Todo ello mientras exploran dicho instituto, inspeccionan cadáveres, se hacen pajas con todo este eroguro y averiguan más cosas sobre el caso de hace treinta años y la maldición. Suena a planazo.

Corpse Party, además, tiene algo especial, que lo diferencia, hasta cierto punto, de las demás novelas gráficas. Vas andando tan tranquilo y WRONG END. Hay un montón de Bad Ends, y te están esperando detrás de cada esquina. Y no se contentan con ser Bad Ends, no, no señor. Van más allá. Narran con pelos y señales (y sonidos e ilustraciones) las jodidas y dementes muertes de cada uno de los personajes. Escalofriante. Con sangre, entrañas y muchas cosas bonitas. Claro que esto supone un desafío extra, ya quieras evitarlos a toda costa para ver el True End o bien porque seas un puto enfermo y quieras verlos todos. Que no tienen pérdida, vamos.

La historia en sí es correcta, ni más ni menos. No llega a caer en la mediocridad, pero tampoco es ningún derroche de originalidad. No obstante, creo que el factor exploración, una vez más, cumple un papel bastante interesante en el desarrollo de la historia. Antes he dejado en el aire la cuestión de por qué lanzaron Corpse Party para PSP. La respuesta, probablemente, sea que por el tema del sonido. Sí, tenemos los diálogos originales en japonés, una buena banda sonora, pero lo esencial es más bien, los sonidos. Son absolutamente geniales. Los crujidos de las tablas, el gotear de la sangre, el deslizar del metal por las paredes, el cuello al romperse cuando ahorcan a alguien, todo es delicioso.

La banda sonora en sí también ayuda bastante. Y en cuanto a las voces, bueno, quién iba a imaginar que tendríamos a dobladores como el gran Tomokazu Sugita (EL JODIDO TOMOKAZU), Eri Kitamura y Yuichi Nakamura como uno de los protagonistas.

Gráficamente, parece una especie de Yume Nikki para PSP. Agradables a la vista, sencillitos, con algún que otro toque bastante cuidado, como los restos de carne y sangre que puedes encontrar por los pasillos, pero lo dicho, siendo para PSP, podrian haber hecho algo más detallado. Más incluso. Y más sangriento. Por pedir, que no quede.

Y bueno. El juego consigue tenerte acojonado un buen rato, y en suspense por conocer la verdad detrás del instituto y tal. Es una buena elección, si te van este tipo de juegos. Si no, puedes echarle un ojo al manga, que también es bastante decente. Pero en fin, que doy mi sello de aprobación.

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Nichijou es EL anime.

4 dic. 2011

Nichijou es la serie. Pero, al contrario de mostrar un poco de lucidez en tu vida, estás perdiendo el tiempo leyendo esto en lugar de abrir el jodido JDownloader y ponerla a descargar. Porque Nichijou es la serie. Y si no estás de acuerdo, ya sabes.


Veamos por donde empiezo.

Nichijou, visto desde un punto de vista ciertamente imparcial, es lo mejor que le ha pasado a la sociedad desde, oh, qué se yo, cualquier cosa. A grandes rasgos, es como si yo decidiera insertar palabras totalmente aleatorias mientras escribo esta entrada. Así es Nichijou. Tostadora.

Por lo que, sí, es un anime cómico, como otros muchos. Pero es de Kyoto Animation. Ah, Kyoani. Tu nombre infunde tanto amor y tanto odio... En cierto modo les envidio. Es decir, han conseguido lo que Absurdérrimo siempre ha querido ser. No es que sea un estudio muy prolífico, pero lo poco que ha hecho lo conoce todo el vulgo. Y mientras nos dan cosas como Haruhi y Clannad, también nos la metieron doblada con K-ON. Pero en fin, a la tercera va la vencida, dice el dicho. Ya saben: Lucky Star, K-ON, ergo, Nichijou debería ser buena, ¿no? Pues sí. Más de lo que uno podría esperar.

¿De qué va? Bueno, es una pregunta más que comprensible. Pero la verdad es que hay un determinado punto en el que dista de todos los demás animes de este género. Con esto quiero decir, que Nichijou no tiene ningún objetivo ni nada que se le parezca. ¿Qué significa esto? Pues que mientras School Rumble seguía un poco los movimientos de aquel triángulo formado por Tenma, Karasuma y Kenji, y Azumanga Daioh seguía una línea cronológica en la que apreciabas como los personajes pasaban de curso, se graduaban y tal, Nichijou va por libre. Descaradamente.

Pero, ¿importa eso? No demasiado, siempre y cuando consiga ser divertida y entretenida. Cosa que consigue, claro está. Y, al apoyarse tan sólo en seguir las gilipolleces de los personajes, uno piensa que dichos personajes serán interesantes, por lo menos. Pues sí, desde luego. Vamos con más detalles.


Mio Naganohara

En realidad es el personaje más polifacético. Aunque parezca la más normal del reparto, tiene sus momentos en los que, bueno, no lo es. Puede verse también como la contraparte de Yuuko, siendo Mio quien da la mayoría de los cortes. Y, como muchas otras chicas de su edad, dibuja yaoi en secreto.


Yuuko Aioi

Personajes como este ya son comunes en este tipo de series. Estúpidos, simples, protagonizando escenas absurdas y nunca haciendo los deberes. Cosas de ese estilo. Pero Yuuko es especial. Yuuko tiene... La cara.

La cara.

La cara es una entidad espacial de un universo alternativo abstracto al cual nos es imposible acceder. La cara lo gobierna todo. La cara está presente en todos los momentos de la vida cotidiana. La cara está ahí cuando desayunas. La cara está ahí cuando sacas a pasear al perro. La cara está ahí cuando follas.

 Eso es. Ahí está la cara.

La cara no conoce ninguna emoción.

Y es contagiosa.

La cara. Ahora también en ti. Deberías estar sintiendo en estos mismos momentos cómo va infectando cada una de tus células, cada uno de tus músculos faciales hasta adoptar un semblante similar a ella. La cara. Una aberración creada por la propia humanidad. Y ahora busca venganza. La cara. En tu espejo. En tu sopa. En las tetas de tu novia. La cara.


Mai Minakami

Dios. Esta chica es Dios. No "Dios" de genialidad y/o epicidad. No, es Dios, literalmente. O, como mínimo, está en un plano astral distinto al resto de personajes.

¿Qué está haciendo? Solo ella lo sabe.

Como prueba a mi teoría de que Mai es Dios, me ceñiré al hecho de que suele estar tallando estatuillas budistas la mayor parte del tiempo, y que las utiliza en todo aquello que puede. Como herramienta para golpear a los demás, como regalo, da igual, la cuestión es enseñarlas.

Además, su expresión es inalterable. Las he contado. Dos veces. Dos veces, en 26 capítulos, su expresión cambia. Una de ellas para sonreir (o para anunciar que el apocalipsis ha llegado, lo que para el caso es lo mismo) y la otra para mostrar... La cara.

La cara.

Mai actúa como fuerza divina, como justicia poética, como una sutil trol presente en todas partes. Habla poco, y poco se sabe sobre lo que pasa por su cabeza.

Mai, a grandes rasgos.

Suena a cliché, pero es verdad. Mai puede hacer de todo. Y cuando digo de todo, es de todo.


NNNNNNGGGGGHHHH- Quiero decir... La Profesora Shinonome.

Pues una niña que hace cosas de niña y monadas varias. Como construir robots y ropa que hace hablar a los animales. También se dedica a fastidiar todo lo que puede a Nano. Es una genio.

Meter bizcochos en robots. Ah, qué cosas.


Nano Shinonome

Un robot construido por la Profesora. Parece normal, pero su dedo es un Pen Drive, su brazo derecho oculta un subfusil MP5SD3, su izquierdo bizcochos, le sale pan de la frente, etcétera. Y tiene una llave en la espalda, pero creo que eso no es nada interesante.


Sakamoto

Un gato callejero que Nano encuentra y acaba viviendo en casa de los Shinonome. Todo normal hasta que la Profesora diseña un pañuelo para que el gato pueda hablar. Lo interesante viene cuando, al hablar Sakamoto, lo hace con la voz de...

SHIRAISHI MINORU
GRACIAS. DIOS. TODOPODEROSO.

No es justo. Yo también quiero un pañuelo para hablar como Shiraishi Minoru. Lo pondré en mi lista de regalos para Navidad. Y si cuela, cuela.

Y, bueno, hay un montón más de personajes. La tsundere, el del mohicano, el elitista de la cabra, la chica que solo dice "Eeeeeeeeee-" y varios más. Pero son secundarios, así que no es plan de ponerse a hablar de todos ellos. Que se puede, pero en fin.

En resumidas cuentas, si el hecho de que Shiraishi Minoru haciendo un papel principal no te convence lo suficiente... Nada lo hará. De todas formas, si no has visto aún Nichijou, te pregunto, ¿a qué aspiras? ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Qué expectativas de futuro tienes?

Así que más te vale ponerle remedio ya. Nichijou es una puta obra de arte. Patrimonio cultural japonés, junto al hentai con tentáculos y a los terremotos. Canela en rama. En serio. Y para finalizar ya, dos últimas palabras.

La cara.
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