Estoy viejo.

23 abr. 2012

Me duelen las rodillas. Pero nunca llueve.


Estoy viejo. Me siento viejo. No encima de un viejo, como a veces me gustaría, sobre todo cuando se intentan colar en la parada del bus. Os lo pongo por partes por si no lo entendéis. Yo, sentir, viejo. Es así. Y no hay más. Me di cuenta el otro día, que iba con la parienta por ahí, paseando por esta polis multicultural y panocha que es Murcia. No recuerdo de qué estábamos hablando, pero llegados a cierto momento ocurrió: Es lo que hay, le dije medio resignado, si en veinte años que tengo aún no ha pasado, no va a pasar. Veinte años no, me respondió, indignadísima, como si realmente fuera mucho más joven. Pues no. Efectivamente, le concedí, no tengo veinte años, pero casi. Estamos viejos. Estoy viejo.


Lo he estado pensado. Y tengo razón. Me estoy haciendo viejo. Lo noto, lo noto. Créanme. Pero hacerse viejo más que el hecho de envejecer (cosa que hacemos todos, quitando a Jordi Hurtado y a Nobita), se refiere a un concepto el cual no es posible definir. Podría intentar acercarme, cogiéndolo con pinzas o teniéndolo atado con una cadena cual león y Ángel Cristo. Quizá sea realmente el hecho de madurar. Pero ni soy un níspero amargo ni hago nada por crecer. Verbigracia, hoy mismo he dicho, en un arrebato de neoromanticismo: Croquetita, ya voy por la Liga Pokémon. A pelo. Sí, señor. Yo aún voy por la Ruta 4, me responde ella. Así nos va.

Pero cuando empiezas a ver que el dinero que te mete tu madre de vez en cuando en el banco empieza a gastarse a una velocidad preocupante, te das cuenta de eso: Estás mayor. Antes era increíble, con alrededor de cincuenta euros podría mantenerme un par de semanas y que incluso me sobrase algo de dinero para comprarme un cómic de Batman. Bah, si me quedo hoy sin cenar y si voy andando a los sitios puedo ahorrar un poco y me compro cualquier cosa. Ja. Y ves que el dinero que antes chorreaba libido de forma viciosa en tus manos sucias y llenas de juventud se te escurre entre los dedos de tanto transporte público, fotocopias y condones. Te has hecho mayor.

He dejado de jugar al Persona. Y al Shin Megami Tensei. No porque quiera, entiéndanme, sino porque no encuentro momento para hacerlo. Los días se me pasan increíblemente rápidos. Antes solía pasarme los sábados enteros jugando al Persona 4. Desde que me levantaba hasta que me acostaba. Y tarde, eh. Con paradas para ir a comer y al baño nada más. Y me lo pasaba bien. Te lo pasas bien, eres un crío y te lo pasas bien viendo a Mara y maximizando sólo los Social Links de las chicas para ver si te las trincabas.

He vivido esto. Estoy viejísimo.

He dejado de descargar anime. El poco anime que veo ahora son los clásicos que veía hace años y aún tengo guardados en deuvedés, con la moza y algún amigo a veces. Empiezas a ver más cine, más películas de actores de verdad y señoritas de pechos inferiores al tamaño de sus cabezas. No porque pienses que la animación sea para niños o deje de gustarte ver las cosas que inventa Shaft, sino porque una película te ocupa normalmente menos tiempo y menos esfuerzo de seguir.

He dejado de ir a las tiendas de cómics, una vez más, no hay tiempo. No hay tiempo para nada. Ayer me quedé preocupadísimo: Tras acabar por tercera vez la adaptación de la primera novela de Haruhi Suzumiya, me dije: Vaya, ¿habrán sacado ya la siguiente novela? Maldita sea, ni siquiera he empezado la sexta novela, la cual compré hace meses. Meses. O el año pasado, no lo sé. Antes estaba todas las putas semanas en Yakata, buena y amplia tienda de cómics murciana, “¿Ha llegado ya? ¿Ha llegado ya?”

Y es que ahora tus prioridades están difuminadas. Las mías, al menos. Mentiría como un vulgar bellaco si me excusara diciendo que me estoy enfocando (o esforzando siquiera) en la Universidad y en la carrera. Qué va. Si hay días que no hago nada. Nada. Ni voy. ¿Pa’ qué? Me van a excusar, pero esto es así. Para muestra un botón: Durante la clase de hoy de Lengua Inglesa (no confundir con “Inglés”, que ahí aún se pronuncia el artículo “The” como /de/, qué vergüenza) ha pasado justo al lado de la universidad una manifestación. Nada más oírla, algunos alumnos, que ya de por sí eran pocos, se han levantado a mitad de la clase y se han ido. No crean que iban a unirse al burdo intento de manifestación que pasaba por allí casualmente. Ni hablar. Iban riéndose y alguno se atrevía a decirle a su amigo: Jo, jo, justo a tiempo. Sólo ha faltado un “Qué malote soy”. En estas que se han ido y yo, que soy como soy, no he podido evitar soltar una frase. Estos jóvenes de hoy en día, digo. El problema es que me ha salido tan natural, tan creíble, que no puedo sino teclear estas teclas en las que ya se empieza a borrar la W y quejarme, como hago siempre: Estoy viejo.

Porque lo estoy. No lo podría definir de otra forma. Hay que joderse.

(PD: MIERDA. Y ahora me cambian Blogger. Maldita sea mi suerte.)

10 parida(s):

Calave dijo...

"He dejado de descargar anime. El poco anime que veo ahora son los clásicos que veía hace años y aún tengo guardados en deuvedés, con la moza y algún amigo a veces."

¿Ah pero que han salido animes en los últimos años? ¿Y dignos de descarga?

Visto lo visto, sólo te queda ponerte el politono por defecto del móvil.
Eso sí sería una señal irrefutable que anunciaría un "Mi vida es tan ajetreada y mi madurez tan plena que no tengo tiempo para ir buscando una cancioncita que me avise de mis llamadas"

Ah bueno! Y compartir opiniones con tu padre, ahí ya no hay vuelta atrás...

Méndez dijo...

El tono del móvil no creo que lo cambie. Pero casi. Y yo ya me llevo bien con mi padre. Fíjate.

Lili dijo...

...No sé qué decir. Me has dejado sin palabras.

Tan sólo...

Yo llevo ya años sintiéndome vieja. A veces me comporto como una cría, yo qué sé, me pongo ha hacer pompas de jabón, por ejemplo, o a jugar con las cosas que tengo por el escritorio. Pero me siento tan vacía, tan...

No sé si todo esto tiene que ver siquiera con la entrada, pero... Nunca en mi vida he tenido la sensación de ser adolescente ni joven. O niña, o vieja. Quizá algún día de lucidez adulta.

Y cada día me pregunto cómo es que estoy malgastando mi vida preguntándome cómo es que estoy malgastando mi vida preguntándome...

Por dios, no te vuelvas así. Te lo juro, es muy aburrido. Y triste. Y deprimente.

Méndez dijo...

En ningún momento creo haber dicho que este hecho me haga sentirme triste o aburrido o deprimente. Son cosas que son. Y probablemente estas vacaciones de verano haga lo que no he hecho todo este año. De todas formas, ya te digo, que no es que lo esté pasando mal, qué va.

De todas formas, ánimo. Yo también pasé épocas así.

cepa261292 dijo...

Se lo que siente caballero, a fin de cuentas estamos pasando por la misma edad. Cada uno pasa su tiempo libre como quiere, yo me dedico a ver anime,jugar a videojuegos o leer novelas como canción de hielo y fuego o algún clásico de Stephen King. Es lo que me gusta, son mis aficiones. Pero cuando me siento un día, por ejemplo, a pasar tiempo con mis primos pequeños, a hacerlos felices tal como sus padres hicieron conmigo, me invade esa sensación de "llevo 2 décadas vivo, me estoy haciendo viejo". Me sigo riendo con mis amigos, recordando nuestra infancia. Conservo la mayoría de mis aficiones. Y es en esas ocasiones en las que me pregunto ¿Que ha cambiado?

Méndez dijo...

Los tiempos cambian, compañero, los tiempos cambian. Yo también sigo teniendo las mismas aficiones y gustos y tal, pero no sé... Me siento distinto, simplemente.

cepa261292 dijo...

Mirandolo por el lado bueno, ahora puedo dejarme barba sin que me digan nada. Positividad máxima

Mr. Angelu dijo...

Bienvenido al club. Yo, por ejemplo, no tengo tiempo ni para acutalizar el blog de una manera mínimamente regular. Y tampoco es que haga nada por evitarlo.

En temas de anime últimamente estoy más activo que hace unos meses, pero lo único que he hecho es volver a verme Higurashi (que no es poco, siendo la obra maestra que es) y poco más.

Y para rematar ésta sensación de vejez prematura, no tengo nada que envidiarle a cualquier anciano en cuanto a dolores y achaques...

Anónimo dijo...

También me pasa... hoy no tenía instituto, y me desperté a las nueve de la mañana. Y no me despertó nadie ni nada, es como si mi cuerpo me obligara a ir estudiar o algo.
Tampoco te creas eso de ver tus animes en verano, porque es probable que lo dediques casi todo a tu novia. Y además no te arrepentirás de ello xD Es la edad, y punto.
O por lo menos es lo que me pasaría a mí.

Hash dijo...

Hey yo tambien he vivido ese jueguito que aparece como imagen, y pues entonces puedo ser su abuela. exagero.

Vaya que es increible como con el pasar del tiempo, y si lee su primera entrada se nota una gran diferencia, no se si pueda llamar madurar pero por ahi va, y las cosas son asi, y cada año más tiene más cosas que hacer... de ahi vendrá el trabajo, y muchas veces hasta no tienes tiempo para el novio, depende claro, que yo soy una adicta al trabajo y eso me ha causado muchos problemas en ese sentido. Ya este año me graduo pero hago las dos cosas a la vez (estudiar/trabajar) y vaya que es una mierda, aunque yo preferiria trabajar, aveces ir a estudiar (depende del curso) es una perdida de tiempo, como por ejemplo que me obligan a pagar el curso de teología solo porque mi universidad es considerado católico, y es un curso obligatorio, vaya que es una total mierda...

Bueno. Un saludo mi estimado ks

Related Posts with Thumbnails