Mis películas favoritas (I).

3 abr. 2012

Uno de los temas de los que realmente jamás se ha dicho nada, pero nada, es el cine. Cine, el de la gente en 3D, explosiones, superproducciones malas de Joel Schumacher y Michael Bay, cosas chachis de Tarantino, Estar Guars y toda esa mierda. Es para que no me malinterpreten. No es que el trabajo de Satoshi Kon, por ejemplo, no sea “cine”. Es tan sólo que en mi mente hay una pequeña distinción entre el anime y lo demás. No diré entre Japón y lo demás, que es lo que me apetece decir, puesto que sí que he visto algo de cine japonés. Vale, no, sólo alguna de Gozdilla. Pero cuenta. Y no sé qué término emplear. De verdad, no le quito valor al viejo arte de la animación al no meterlo, en esta ocasión, en este ranking, dentro del término “cine”. Una vez más, pongamos un muro entre anime (y animación en general) con películas propiamente dichas.

Y pido comprensión, puesto que soy el primero que no le sienta bien que se le quite valor a una obra, sea una serie o una película, sólo por el hecho de que sea una animación, de que sea de “dibujitos”. Quizás debería decir, sí, “películas donde los actores son de carne y hueso”, pero es muy largo. Pero sé que si lo etiqueto de una determinada forma, alguien se ofenderá. Porque es importante ponerle nombre a las cosas y ser conciso. Porque Kon es el puto amo y K-ON una puta mierda. Así de importante es llamar a las cosas por su nombre. En esta ocasión, pues, pido comprensión y menos tocar los huevos, en resumen.

Pues eso. Nunca he hablado de “películas donde los actores son de carne y hueso” por una razón: No entiendo de cine. Nada. Cero. Puedo saber si algo me gusta o no. Si un actor es bueno o no. Si es más o menos original, si el argumento está bien, si el guión está bien escrito. Pero poco más. No se me da bien criticar películas en sí. Los animes son otra historia, pues llevo metido más tiempo, sé que tengo que criticar, sé donde sacarle petróleo, sé de qué quejarme, sé que coño tengo que hacer. Normal. Son muchos años. No sé, crecí con series animadas, no vi mucho cine de pequeño. Ahora veo más, claro, pero aún así, no puedo erigirme crítico cinematográfico al igual que lo hice en su día con el anime o los videojuegos.

Total. Que os presento una lista con algunas de mis películas favoritas y el por qué de mi elección y de su puesto (merecido o no) en dicha lista. Aunque en fin, no son cosas raras ni nada. Pues eso.

El Padrino (1972)
Francis Ford Coppola
Marlon Brando, Al Pacino, James Caan, Robert Duvall


Normalmente empiezo con la posición más baja, con el número diez de “Los 10 Mejores”, o el que sea. Pero esta vez no. Esta vez empiezo con lo mejor. Porque me cuesta, me cuesta muchísimo pensar siquiera que podría existir una película mejor o que me gustase más que El Padrino. La verdad, cuesta creer que exista una “obra maestra” en cualquier campo, ya sea cine, música, videojuegos, lo que sea. Y no creo que la haya. Claro, también creo que esta película puede acercarse a esa idea bastante. Digo yo.

Porque, no sé, todo en El Padrino me gusta. Y no sólo se limita a la película, qué va. El libro es igual de bueno, o mejor, e incluso el videojuego para PS2, sorprendentemente, también es decente y me gusta mucho. En cuanto a la película en sí, poco más tengo que decir. Reparto excelente, una banda sonora magistral de Nino Rota y en general, una de esas películas que han hecho mella y han entrado a formar parte de la cultura popular. Y si lo sigue siendo, pues mejor.

Intocable (2011)
Olivier Nakache, Eric Toledano
François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot
 
Gente más entendida en el tema que yo sabrá que hay más cine francés fuera de Amélie. Claro. Pero digo cine decente.

La verdad es que Intocable es una película que me caló bastante hondo. No es que te haga filosofar sobre el sentido de la vida, pero te hace ver desde otro punto de vista la amistad.

Vale, la cosa va así: Tenemos a nuestro protagonista, Driss, un hombre de raza negra que vive en un barrio de mala muerte y acaba de salir de la cárcel. Y buscando trabajo, indirectamente acaba como asistente de un tetrapléjico millonario. Sí, ambos son como el día y la noche, tienen sus diferencias, mierda por aquí, mierda por allá, felación que te crió. No es nada nuevo. Pero el enfoque que se le da a dicha relación es magistral: Por una parte, como era de esperar, tiene sus momentos tensos y dramáticos, momentos en los que se desarrollan los personajes y la trama y todo eso, total, que está todo muy bien. Sí. Por la otra parte, hay que admirar el humor descarado y negro que inunda toda la película. Hay un señor inválido, sabes por donde van a ir los tiros hasta cierto punto. Lo sabes. Y te ríes. Y te sabe mal. Fatal. Pero te ríes.

Sumado a las buenas actuaciones y la banda sonora, que sí, todas las pelis francesas tienen una buena banda sonora, esto es así, Intocable no tiene ningún desperdicio.

Watchmen (2009)
Zack Snyder
Jackie Earle Haley, Malin Akerman, Billy Crudup, Matthew Goode
 
Hay que admitir que Snyder da de qué hablar. Y eso que apenas ha dirigido nada. Me gustan 300 y Watchmen, pero ésta última me gusta bastante más y puedo explayarme. Por el simple hecho de haberme leído el cómic.

Vamos a ver. Siempre se ha tenido mucho en cuenta, al hacer una adaptación, la similitud con respecto a la obra original. Y lo he defendido varias veces en algunas críticas de anime, y lo vuelvo a defender ahora. No sé si se han leído el cómic de Watchmen. Hoy día pueden encontrar el enorme tomo, tamaño enciclopedia, por 35 euros en cualquier tienda especializada. Yo tuve la suerte de encontrarlo en la Biblioteca Regional, así que pueden mirar también si residen en una ciudad grande. Porque, de verdad, es de lo mejorcito que hay en el mundillo del cómic. Y eso incluye el japonés. Lo recomiendo. No le dirigiré la palabra a nadie que no lo haya leído. Pero, divago.

Total. ¿Es la producción de Snyder fiel al genial cómic original? Pues sí, y no. Es fiel hasta cierto punto. Bastante entrado, sí. Muchos de los diálogos están sacados palabra por palabra de él. En realidad, si no eres un quisquilloso, lo único que cambia es el final. Pues vaya, dirás. Bueno, quizá. Pero, eso sí. La verdad es que, no me importa los cambios que hagan con respecto al original, siempre y cuando el resultado sea coherente y no insulte a éste. ¿Pasa Snyder la criba? Sí. No veo por qué. Siendo francos, en cualquier caso, veo bastante difícil que el final del cómic hubiera colado en la película. No es ni mejor ni peor, por lo menos a mí me resulta igual de natural que el original.

Resumiendo, que si quieren ver una peli de superhéroes que no es de superhéroes, ya saben. Aunque sea por ver a Rorschach, que Haley hace un papelón.

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